“P(r)o(g)r Eso”
“P(r)o(g)r eso”
“El Progreso Fue Un Fracaso, Fue Un suicidio”
Bersuit Vergarabat
Antes lo “in” era tener un auto último modelo.
Ahora lo es el tener una bici de modelo antiguo, entre más antiguo mejor.
Pero ambas opciones pueden fallar en algún momento y dejarme varado.
Por eso mejor no corro riesgos y me desplazo caminando,
descansando cuando el cuerpo me lo pida para no poner en riesgo mis pies.
Antes importaba la religión, la afiliación política o el club deportivo.
Ahora lo importante es ser mitad tecnológico mitad ecológico, no hay más.
Pero para eso es necesario ser conciente y tomar conciencia y eso requiere de esfuerzo.
Por eso mejor me subo a los árboles con mis técnicas bestiales y arcaicas,
y arrojo a la tierra la cáscara del fruto que voy comiendo
e inconscientemente hago una composta que abona mi jardín.
Antes o se era refinado o se pertenecía a la plebe.
Ahora es preciso vestir un tanto elegante y un tanto estrafalario
para encajar con todos y cada uno de los sectores productivos.
Pero los sectores productivos son protocolarios y aburridos.
Por eso mejor me desnudo cada mañana y salgo al mundo con el único objetivo de ser relegado y enviado al rincón de los improductivos, los cuales gustan de aprovechar cada minuto haciendo absolutamente nada y vistiendo totalmente su piel.
Antes se trabajaban doce inclementes horas hasta terminar con las manos hinchadas.
Ahora se pueden trabajar dieciséis o dieciocho en la comodidad del hogar y terminar con las manos inmaculadas pero las nalgas adormecidas.
Por eso mejor me recuesto a la sombra de cualquier árbol y me rasco la barriga por horas y horas con las manos un poco sucias por tanto picarme la nariz pero eso sí, manteniendo saludable trasero.
Antes un homicidio carecía de importancia,
los salvajes iracundos no median las consecuencias de sus actos
y no había ley que les juzgara.
Ahora es imprescindible tener dos horas al día de sesiones de tai-chi o yoga o cualquier variante de meditación para saberse controlar ante los embates de la vida.
Pero tarde o temprano los embates de la vida lo carcomen a uno y toda la ira enfrascada podría originar grandes incidentes.
Por eso mejor me molesto, hago rabietas, me desespero, manoteo, grito y golpeo cuando sea irremediablemente necesario, mientras tanto disfruto de mi tranquilidad por tiempo indefinido.
Antes los frutos se vendían en bolsas y se pagaban con monedas incluso con billetes.
Ahora no es necesario tener efectivo o pedir bolsa,
los frutos vienen enlatados y se pagan con tarjeta de crédito.
Pero las tarjetas de crédito traen consigo deudas que se acrecientan invisiblemente hasta que aparecen los estados de cuenta que hacen visible que gracias a la tarjeta se le ha regalado el alma al banco.
Por eso mejor sigo con mi pacto con la tierra y mientras ella me ofrece frutos frescos yo tomo sólo lo que este al alcance de mi mano, ni un centímetro más allá,
pues nuestro pacto incluye el ahorro de energía.
Ahora la vida se desarrolla frente a una pantalla.
el espacio se limita a un cristal de imágenes fluctuantes y luminosas,
el cual contiene los colores, los sonidos y los sujetos necesarios para entablar una vida.
Pero la pantalla exige enclaustrarse y a la postre la piel requiere los rayos del sol y el cuerpo necesita flexionarse.
Por eso mejor sigo fiel a mis principios y extiendo mi mundo hasta donde vaguen mis pies, miren mis ojos y vuele mi mente.
Antes me creía un ser humano.
Ahora creo que me he convertido en un mono.
Por eso me declaro bestialmente progresista.
(El Homo sapiens se fue a la universidad alemana para redactar el célebre tratado sobre la inteligencia de los antropoides, que le dio fama y fortuna, mientras Momo se quedaba para siempre en Tetuán, gozando una suspensión vitalicia de frutas al alcance de su mano)
Juan José Arreola (Bestiario)
Si fuéramos más animales y menos humanos no habría necesidad de hablar tanto de calentamiento global o desarrollo sustentable, la tierra sería un mejor lugar, sus hijos serían inconscientemente ecologistas.
Alfonso Ortiz García
Pontxo Ozomatli