Archivos para ficción

Complemento a “Eme aqui”

Respecto a los comentarios y en particular al de Poncho al post anterior, les puedo agregar que si hay otra historia que cambio nuestra realidad del futbol mexicano, sí hemos podido llegar a ese grandioso 5to. partido, ese que anhela todo nuestro pueblo, quizá todos vivieron una pesadilla y yo soy el único que no lo vio, quizás todo el mundo esta loco y eso quiero creer, o quizás yo seré ese único loco que lo alucino o lo vivió, no estoy soltando palabras al aire sin fundamentos, para ello tengo pruebas de que yo he llegado un poco mas que todos los mexicanos que no creemos ni en nosotros mismos y si no paso, quiero morir creyéndolo por que tengo la ilusión de algún día llegar mas lejos, pero que mejor que no sea tan solo una ilusión sino una realidad.

Aquí las pruebas de que pasó, y si no que alguien me desmienta.

(Para los que no lo sepan, esa fue la supuesta eliminación de la selección en la copa del mundo de la última edición)

A strange man

Comentarios (5) »

“Chico Malo, Chico Malo”

“Chico Malo, Chico Malo”

 

- Está bien, me bajo, pero dígame que delito cometí.

- Usted tranquilo, es una revisión de rutina.

 

Descendió de su auto, no había cometido delito alguno, estaba por partir de regreso a su casa después de haber tomado un café con sus amigos. No estaba asustado, desorientado era como se veía, no encontraba motivo alguno para esa “revisión de rutina”, pero para acelerar el trámite opto por descender del auto.

 

Si jefe dígame. Tranquilo chamaco, tú no estas para darnos ordenes, aquí nosotros nos encargamos de eso, ¿eda pareja?. En efecto comandante. Esta bien, discúlpeme y de verdad me urge irme, ¿podríamos agilizar las cosas? Aquí las cosas se hacen cuando nosotros queremos, así que bájele de yemas mi cabrón. Ya escuchaste, bájale de yemas. Esta bien, puedo saber al menos ¿qué hice?. Pues resulta que se nos informo que te estabas riendo, y como ya has de saber las risas y todo ese tipo de expresiones de alegría están prohibidas desde hace dos años aquí en el país de no pasa nada. Claro que lo se, y por lo mismo desde hace dos años evito desde sonrisas hasta carcajadas prolongadas, la última que di si mal no recuerdo fue por allá de septiembre del 2008, y eso fue cuando aún no estaban prohibidas. Yo no se, a mi me reportaron y yo vengo a cumplir con mi labor, crees tu que con el narcotráfico de narices rojas en su mero apogeo a mi me gusta perder el tiempo con gente como tu, pues no, vengo porque la gente te reporto y el bienestar de la gente es primero en el país de no pasa nada, ¿o no pareja?. En efecto mi comandante. ¿Esta seguro de que soy yo?. Uy ahora dudas de nuestra capacidad. No, solo pregunto. Preguntón y risueño, mira nada más, resultaste toda una fichita, con lo que nos gusta la gente como tu, pareja póngalo contra la patrulla Al momento mi comandante.

 

Rápidamente con la delicadeza y educación que caracteriza a los agentes policíacos, lo sujetó fuertemente del brazo izquierdo, lo empujó sobre la patrulla, le propinó un rodillazo a la altura del cóccix, colocó sus manos sobre la lámina y una cuantas patadita en cada píe bastaron para abrirle el compás. Prosiguió una  exploración por todo su cuerpo en busca de algo que pudiera incriminarlo. La gente observaba atenta desde su casa, temían., pero sabían que la ley estaba ahí para protegerlos de los malditos risueños. De pronto el comandante se acercó al oído del joven, que con la mano del agente sobre su cuello se encontraba inmovilizado.

 

Así que te gusta preguntar muchachito, ¿lo haces muy seguido?. No señor, es solo que yo no hice nada y esto me parece injusto. Mira risueñito, injusto es para esta gente que un pendejo como tu venga y se les ría como si nada, ponte a pensar, aquí hay niños, imagínate donde esos niños te vean reír, ¿sabes lo que pasaría?, pues que se comenzarían a imitarte, ya ves como son los chamacos, quieren hacer todo lo que hacen los mayores, ponte a pensar, tanto que batallamos para capturar a los mendigos payasos aferrados que con todos sus colores, sus globos y sus comedia siguen queriendo hacer reír  al ciudadano común, y vienes tu como si nada a reírte sin motivo alguno, pa´ mi que eres payaso, ¿eda?. No jefe como cree, yo estudio y pertenezco a una asociación juvenil que se llama “juventud sin risas”, por eso le digo que se confundió, si quiere le enseño mi gafete de la asociación.

Mira nada más que sencillo, crees que por un papelito con tu foto y tu nombre te voy a dejar ir, esas cosas se falsifican fácilmente, no son de fiar. Bueno, entonces deje le llamo al presidente de “juventud sin risas”, para que él le diga. Párale ahí, párale ahí, ahora resulta que eres un influyente, a mi no me asustan tus contactos, yo aquí soy la ley, nos vamos con el juez y va a ser mi palabra contra la tuya, la llevas de perder chavo. Pero si me lleva ¿de que me va a acusar?, ni testigos va atener de mi supuesta risa. Ya estuvo, bájale o te trepo de una vez, a mi no me levantas la voz, y si quiero en este momento consigo veinte testigos y te refundo ¿como ves?, cualquiera de estos vecinos estaría dispuesto a acusarte en el ministerio público. Bueno que no entiende que yo no hice nada, a ver ¿quién le dijo?. No tengo porque darte esa información, de seguro quieres saber para decirle a tus compinches que vengan y le hagan reír a toda su familia, ¿verdad?. Y dele, cuales compinches, como le hago para que entienda que ni soy payaso ni me he reído desde hace años. Pues a mi no me tienes que convencer, el juez es el que decide y si te cree pues allá él, a mi no me engañas. Es increíble, en vez de rastrear, perseguir y capturar  a todos esos payasos que andan sueltos o a los traficantes de narices rojas, vienen en contra de un joven estudiante cumplido y muy serio, por eso estamos como estamos, así nunca se van a erradicar las risas por completo. Ya estuvo mi cabrón, a mi no me vas a decir que debo hacer, o le bajas de yemas o en este momento te clavo unas cuantas narices rojas y con eso tienes para estar refundido al menos diez años., ¿cómo ves?, pareja, pásate unas narices, están debajo del asiento. Al momento comandante. No esperen, discúlpenme, me exalte, yo se que es su trabajo y me da gusto que estén alerta, pero les aseguro que yo no fui el que se río, se lo juro. No pareces mala persona chavo, pero entiéndenos, la gente ya no confía en nadie, apenas se descuidan tantito y llega un loco a reírse fuera de su casa. Yo entiendo todo, y créame, hace años que no sonrío. Te creo, pero a la gente no puedo convencerla de que no eras tú, todos te acusaron. Déjeme ir, ayúdeme. A ver pues ¿cómo quieres que te ayude?. Pues dejándome ir, le prometo que no les vuelvo a ocasionar molestias. Pues por mi te dejaba ir, pero lo importante es que la gente vea que estamos haciendo nuestro trabajo, que vean que atendemos sus llamados y que se sientan más seguros, además la vuelta que dimos, el tiempo que perdimos, para irnos sin nada, imposible mi chavo a ver ¿qué ofreces por tu libertad?. Pero es que vengo de tomarme un café con unos amigos, me quede sin dinero. No hace falta, checa, te vamos a subir a la patrulla, mi pareja se va a llevar tu carro, aquí a dos cuadras hay un callejón oscuro, nos metemos, nos cuentas dos buenos chistes y asunto arreglado. ¡¿Chistes?!. Cállate, no grites, no estas viendo a toda esta gente. Pero ¿cómo que chistes?. Si, chistes, de esos cuentitos cómicos que antes de la ley anti-risas eran muy populares. Si se que son, pero están prohibidos, además que tal si se ríen. Pues de eso se trata joven, de que nos hagas reír un poco, tanta amargura y seriedad cansa, pero pobre de ti si vas a levantar una queja, te acusamos de comedia extrema y entonces si, encerrado de por vida, entonces que ¿aceptas?. Pues ya que. Pareja, llévate su carro, nos vemos ahí en el callejón de siempre. Al momento comandante.

 

El oficial se dirigió a los vecinos del lugar:

Tranquilos señores, vamos a llevar a este risueño a la delegación y tengan por seguro que estará guardado por mucho tiempo y no los volverá a molestar. La ley esta para protegerlos y no olviden denunciar a todo aquel que este riendo o muestre tendencia a la alegría.

Porque en el país de no pasa nada, su bienestar es primero.

 

Acto seguido los aplausos se fundieron con el ruido de los motores. Los carros arrancaron y se perdieron unas cuadras delante. Aproximadamente diez minutos después vecinos del lugar reportaron haber escuchado a dos sujetos reír a carcajadas. Los oficiales que recién se habían marchado regresaron con la enmienda de aprehender a un par de inocentes o bien, conseguir un par de buenos chistes para reírse a carcajadas.

 

Pontxo Ozomatli

Comentarios (7) »

“Vamos Por Ellos, Sobre De Ellos”

 

Es increíble, al menos a mi me resulta de esa manera, tal falta de respeto, tal brutalidad, tal malicia, que ganas de hacernos daño, ¿Qué hemos hecho nosotros los pobres humanos?, tan simples, tan respetuosos, tan amorosos, tan tiernos, tan cordiales, tan humanos con todo lo que esa maravillosa palabra connota y denota, es por eso que me pregunto, ¿qué hemos hecho para merecer esto?

Ahora resulta que no puede uno caminar tranquila y serenamente por su calle, la mía, la suya, la de todos, parece que esos malditos seres de cuyo nombre no quiero acordarme solo tienen un objetivo en su vida, adueñarse de nuestra ciudad, han comenzado con unas cuantas calles, y no dudo que en lo sucesivo traten de dominar cada centímetro de nuestra maravillosa urbe.

 

Me permitiré ahondar en lo particular y así poder sentar las bases de la generalidad.

Mi caso, es como el de muchos ciudadanos sencillos y contribuyentes, mismos que mes con mes pagan sus cuotas y consumen lo que el gobierno y los medios de comunicación creen suficiente en el mismo lapso de tiempo, en fin, iré directo al grano y a lo que me concierne.

Anteayer me encontré como todas las tardes trotando junto con mi perro por el vecindario, estaba por hilvanar el tercer paso cuando mis ojos observaron aquélla atrocidad, quede pasmado, no podía creer lo que veía, me detuve, respire un poco, me talle los ojos para cerciorarme de que aquélla terrible imagen era cierta, por desgracia, mis ojos no mentían, la esquina de mi cuadra era el escenario de tal barbarie, el débil pavimento se esquebrajaba ante mi; el culpable, ese maldito monstruo, ese bárbaro, ese salvaje, ese perverso árbol, que abusando de la fuerza de sus raíces y con el propósito de devastar nuestra calle, comenzó a abrirse paso desde lo mas profundo de su iracundo ser hasta que logro despedazar el suelo, dejando de lo que antes fue una hermosa banqueta, solo el recuerdo. Por supuesto que no me iba a quedar cruzado de brazos observando como parte de nuestra calle era corrompida por aquel engendro demoníaco, sin pensarlo dos veces acudí a mi casa donde tome el hacha que se resguardaba tras un vidrio con la leyenda “rómpase en caso de emergencia” vaya que esta era una verdadera emergencia, salí de mi casa como un rayo y desde mi ronco pecho emergió un grito de rabia y auxilio, ¡Atacan nuestra calle, vamos por el, sobre de él! Los vecinos se percataron de  lo sucedido y al igual que yo fueron por machetes, cuchillos, espadas, por todo aquello que nos permitiera hacerle frente a tal adversidad; hombres, mujeres y niños luchamos alrededor de quince largos y desgastantes minutos, pero al fin lo logramos, derrumbamos por completo el árbol, ahora solo quedaba quemar el pequeño tronco para evitar que el asesino de la urbanización intentara reaparecer, lo cual hicimos a la brevedad. Ese árbol llevaba al menos unos 60 años en esa esquina, mismos que aprovecho para fraguar su maquiavélico plan, que gracias a la vida, fui capaz de detectar antes de que pasara a mayores.

 

¿Pero que se han creído estos árboles? que pueden venir y levantar nuestro pavimento sin razón aparente, por favor, nuestro apreciado pavimento, efigie que representa la urbanización, cimiento donde reposa el espíritu del progreso y representante primordial de nuestra superioridad sobre todas las especies, por eso pregunto, ¿quiénes son estos abominables seres? ¿Han contribuido acaso en el desarrollo de nuestro planeta? ¿Qué beneficio adquirimos al tenerlos con nosotros?

Enfundados en sus retrogradas ideas, con olor a época de las cavernas, se vanaglorian de sus absurdas utilidades, que en estos momentos resultan obsoletas, purificación del aire, señores, les tengo noticias, el prodigioso cerebro humano ha creado las mascaras antigases, las cueles nos permiten respirar por mas contaminado que se encuentre el ambiente, una fresca sombra para los días de calor, si recurriéramos a ellos para deshacernos del calor y obtener sombra entonces para que carajo inventamos las sombrillas, los ventiladores y los aires acondicionados, se jactan por si fuera poco de ser el hogar que alberga a un sin fin de especies animales, por favor, tenemos terrarios para reptiles e insectos y jaulas para todo tipo de aves, es así como se demuestra que sus argumentos son refutables y su existencia resulta mas ornamental que necesaria.

Pensándolo bien el tiempo de nuestros detestables compañeros parece ha concluido, y en su afán por aferrarse a este maravilloso mundo que los seres humanos hemos creado optan por transgredir nuestra integridad y retar nuestra autoridad recurriendo una gama interminable de actos vandálicos, siendo los mas recurrente el ya mencionado levantamiento de concreto, ensuciar las calles con sus hojas secas (como si no fuera suficiente basura la que se produce en la ciudad)  y por último la agresión directa a los transeúntes, hemos tenido al menos 4 casos en los últimos 25 años de agresiones por medio de sus frutos, siendo los mangos y las naranjas agrias, las armas mas recurrentes.

Es por eso que exhorto a la sociedad en general, así como al gobierno, a no dejarnos amedrentar mas por estos vándalos, a tomar cartas en el asunto y sin temor alguno enfrentarlos, talémoslos, arranquémoslos, sequémoslos y destruyámoslos a todos y a cada uno de ellos, antes de que se adueñen de nuestra ciudad y la conviertan en un  asqueroso campo verde, con árboles, arbustos, pasto, animales silvestres, flores, y… me detengo ahí porque no quiero llenar sus mentes tan entretenidas en la obtención del dinero con imágenes burdas y terroríficas.

 

Al grito de ¡VAMOR POR ELLOS, SOBRE DE ELLOS¡ recuperemos lo que es nuestro y demostremos una vez más que el humanos es la especie superior por excelencia.

 

 

 Poncho Ozomatli

Comentarios (5) »